El estrabismo, conocido también como bizquera, es una desalineación de los ojos: uno se fija en el objetivo mientras el otro se desvía hacia adentro, afuera, arriba o abajo. En los niños, el cerebro suele suprimir la imagen del ojo desviado, lo que puede causar ambliopía permanente, o “ojo vago”. En adultos, las consecuencias más frecuentes son visión doble, fatiga ocular, incomodidad por la falta de alineación y una desviación visible que puede afectar la confianza y la forma en que los demás establecen contacto visual.
Muchas personas adultas piensan que ya es tarde para buscar una solución, especialmente si tuvieron una cirugía en la infancia y el ojo volvió a desviarse. Sin embargo, esto no siempre es así. En esta página encontrará información sobre el estrabismo en adultos: en qué consiste la evaluación, cómo se realiza la cirugía de los músculos oculares, cómo se organiza la estancia en Estambul y qué esperar durante la recuperación y los posibles riesgos.
¿Es la cirugía la opción adecuada para su estrabismo?
El tratamiento comienza con una evaluación completa, no con una fecha para la cirugía. Se mide la desviación en diferentes posiciones de la mirada, se realiza una refracción bajo cicloplejía (gotas que relajan el enfoque), se evalúa la visión binocular y se examina el fondo de ojo. Algunas desviaciones se corrigen totalmente con las gafas adecuadas, especialmente cuando la hipermetropía no corregida es la causa, y operar en ese caso sería un error. Las desviaciones pequeñas que causan visión doble a veces pueden manejarse con prismas incorporados en las gafas. La toxina botulínica inyectada en un músculo ocular es una alternativa en casos seleccionados.
La cirugía puede considerarse cuando la desviación es estable y bien medida, las gafas y los prismas no son suficientes y sus objetivos están claros: reducir la visión doble, lograr un campo visual más cómodo, mejorar la alineación o una combinación de estos. Mejorar la apariencia y la seguridad social es un motivo válido, no trivial.
Es preferible esperar o buscar otra alternativa si:
- el estrabismo apareció de forma repentina en la edad adulta: debe descartarse primero una causa neurológica u orbitaria antes de considerar la cirugía;
- está relacionado con una parálisis nerviosa reciente, que puede resolverse sola; normalmente se espera a que las mediciones se estabilicen, lo que puede tomar varios meses;
- es causado por una enfermedad tiroidea ocular aún activa; primero debe estabilizarse la condición;
- las mediciones varían de una visita a otra;
- en un niño, la ambliopía no ha sido tratada aún con gafas y oclusión, que son el primer paso antes de cualquier cirugía.
La cirugía de estrabismo suele estar cubierta por los sistemas de salud pública en su país. Conviene informarse sobre las opciones disponibles cerca de usted, ya que el seguimiento ortóptico es más sencillo en su lugar de residencia.
¿Cómo se realiza la cirugía de estrabismo?
La intervención actúa sobre los músculos que mueven el ojo, debilitando o reforzando su acción para restaurar la alineación. El ojo no se extrae de la órbita, como muchas personas temen. El cirujano abre la fina membrana transparente que cubre la esclerótica, accede al músculo y lo reposiciona hacia atrás para debilitarlo, o lo acorta o tensa para reforzarlo, y luego cierra la membrana con puntos finos reabsorbibles. Se pueden tratar uno o varios músculos, en uno o ambos ojos, según las mediciones.
En adultos, algunos cirujanos emplean suturas ajustables: la posición final del músculo se ajusta unas horas después de la cirugía o al día siguiente, con el ojo anestesiado, cuando usted ya está despierto y puede fijar la mirada en objetivos. No todos los casos son aptos para esta técnica, y su cirujano le explicará si es adecuada para usted.
La intervención suele durar entre 45 y 90 minutos, dependiendo del número de músculos implicados, y generalmente se realiza bajo anestesia general, en régimen ambulatorio. Antes de planificar la cirugía en adultos con buena visión en ambos ojos, el cirujano puede probar con prismas cómo se adaptaría su cerebro a la nueva alineación, para estimar el riesgo de visión doble posterior.
Cuatro a cinco días en Estambul
Un programa típico para una estancia de 4 a 5 días:
- Día 1: llegada, traslado al hotel, consulta con el cirujano y mediciones ortópticas detalladas.
- Día 2: evaluación preanestésica y pruebas solicitadas, luego cirugía el día 2 o 3 según el plan. Regresa al hotel el mismo día con gotas e instrucciones escritas.
- Día 3 o 4: revisión del ojo y la alineación, ajuste de suturas si se utilizaron y repaso del esquema de gotas.
- Día 5: regreso a casa, una vez que el cirujano confirme que puede volar.
No se introduce gas en el ojo durante la cirugía de estrabismo, por lo que normalmente es posible volar a los pocos días. La decisión final la toma su cirujano tras la revisión. Es recomendable contar con un acompañante, especialmente el día de la anestesia general.
Su presupuesto, por escrito
Esthappy organiza la consulta, el cirujano, la anestesia y los honorarios de la clínica, el hotel, los traslados y un intérprete. El presupuesto escrito debe detallar exactamente lo que incluye, por ejemplo:
- la evaluación ortóptica y las pruebas preanestésicas;
- si está previsto intervenir uno o ambos ojos, y cuántos músculos;
- el uso de suturas ajustables, si corresponde;
- las revisiones postoperatorias en Estambul y las gotas oculares;
- las noches de hotel y los traslados;
- cómo se gestionaría una estancia más larga o un procedimiento adicional.
Recuperación semana a semana
Primeros días: el ojo está rojo, irritado y lagrimea, y moverlo puede resultar molesto. El alivio del dolor suele ser suficiente con analgésicos simples. La visión puede estar algo borrosa por las gotas o pomadas.
Primera semana: la mayoría de las personas retoma el trabajo de oficina tras aproximadamente una semana. Evite frotarse el ojo, nadar, lugares polvorientos y el maquillaje ocular. Las gotas se usan durante algunas semanas según indicación.
Semanas 2 a 6: el enrojecimiento disminuye poco a poco, aunque puede persistir una zona rojiza durante varias semanas. Los puntos se disuelven solos. La alineación puede variar ligeramente durante este periodo mientras los tejidos cicatrizan.
Meses 2 a 3: la alineación suele considerarse estable para valorar el resultado y, si es necesario, ajustar las gafas o los prismas. En adultos, la visión doble que aparece justo después de la cirugía suele mejorar a medida que el cerebro se adapta, pero puede persistir un tiempo y debe comentarse previamente.
Qué puede ocurrir y cómo se minimizan los riesgos
El problema más frecuente no es una complicación en sí, sino un resultado imperfecto: corrección insuficiente o excesiva, o una desviación que reaparece con los años. En ese caso podría ser necesaria una segunda intervención, y es importante hablarlo desde el principio. Otros riesgos incluyen:
- visión doble nueva o persistente;
- enrojecimiento prolongado, un pequeño quiste o una cicatriz visible en la esclerótica;
- infección o reacción a las gotas, lo cual es poco común;
- en raras ocasiones, que la aguja atraviese demasiado la pared ocular, o que el músculo se desplace de su nueva posición;
- un leve cambio en la posición del párpado tras operar músculos verticales;
- los riesgos habituales de la anestesia general.
La cirugía no recupera la visión en un ojo ambliope, ni elimina la necesidad de gafas si la corrección óptica forma parte del tratamiento. El riesgo se reduce con mediciones precisas y repetidas, un plan claro sobre qué músculos intervenir, una técnica cuidadosa, tratamiento rápido de cualquier infección y un seguimiento estrecho en los primeros meses.
Preguntas para el cirujano
- ¿Qué músculos se van a operar, en qué ojo y por qué?
- ¿Qué desviación residual se consideraría un resultado aceptable?
- ¿Qué probabilidad hay de necesitar un segundo procedimiento en mi caso?
- ¿Cuál es mi riesgo de visión doble tras la cirugía y se ha evaluado previamente?
- ¿Se utilizarán suturas ajustables?
- ¿Quién realizará el seguimiento ortóptico cerca de mi domicilio?
Seguimiento después de regresar a casa
Programe una cita con un oftalmólogo u ortoptista cerca de su domicilio antes de viajar, idealmente unas semanas después de la operación y de nuevo a los tres meses. Puede enviar fotos de sus ojos mirando al frente y en diferentes direcciones para un seguimiento a distancia, pero las mediciones requieren una consulta presencial. Acuda rápidamente a un especialista local si presenta dolor creciente, hinchazón, secreción, disminución de la visión o visión doble repentina.
Lleve consigo el informe quirúrgico, donde debe constar claramente qué músculos se intervinieron y en qué medida, junto con sus mediciones preoperatorias y la receta de gotas. Esta información es fundamental si en el futuro se plantea otra intervención.